Proyecto

En Desarrollo

El Jonuco, Nuevo León.

2016 - ?
Superfície: 320m2

 

Arquitectura 
David Pedroza Castañeda
Responsable de Proyecto: Adriana Guisa Romero

Colaboradores Arquitectura: Mariana Avilés  

Casa C-G

La casa C-G es una casa de fin de semana para una familia extendida dentro de un terreno descendente con numerosos pinos que filtran la vista hacia las montañas.
Desde las cotas más altas, cercanas a la calle, se tienen las mejores vistas del terreno, lo que obliga a colocar las áreas que más se utilizarán: los espacios sociales y recámara principal, justo en el acceso.  Las áreas de visitas y servicios, que funcionarán pocas veces al año, pueden ubicarse en otro lugar, lo que otorga al proyecto una gran flexibilidad.
El terreno desciende abruptamente al inicio para  convertirse en casi plano al centro. El análisis del sitio deja clara la estrategia: Un volumen unitario, paralelo y cercano a la calle de acceso que alcance la mayor cota posible.
La pieza principal del programa, es una plataforma rectangular, donde se ubican la recámara principal, la sala, comedor y cocina conectados con una gran terraza alargada. 
Los espacios uso ocasional: tres recamaras de visitas y los espacios de servicio, se utilizan como dos grandes pilares que soportan la plataforma superior. 
Ubicar dichos espacios en los extremos de la plataforma  genera un vacío a doble altura que se utiliza como terraza familiar. Al conectarse directamente con la zona central, más plana, del terreno la hace funcionar como un gran jardín boscoso donde los niños pueden jugar 
Todas las comunicaciones entre espacios ocurren al exterior, rodeando la terraza familiar y otorgándole una atractiva complejidad. El claro centro del proyecto se refuerza con una gran ventana que mira hacia un cedro de gran tamaño subrayado a su vez por la curva de acceso a la cochera.
La imagen de la casa es más conservadora que otras de nuestras propuestas en el fraccionamiento.  Busca relacionarse con la imagen tradicional de otras construcciones de la zona a través de un techo inclinado de madera, acabado en teja plana.
El tratamiento formal sin embargo, es contemporáneo. A pesar de que el edificio se forma por tres volúmenes diferentes se concibe como una sola pieza, aplanada en colores tierra, a la que se le sustraen grandes zonas que generan terrazas o pequeños segmentos que forman ventanas.
El proyecto busca convertir en propuesta estética una estrategia que aprovecha las numerosas ventajas del terreno con las enormes posibilidades de su programa.