Proyecto

Monterrey, Nuevo León.

2014
Superfície: 389.04m2

 

Arquitectura 
David Pedroza Castañeda
Colaboradores Arquitectura: Ileana Luna Peralta

Casa Invisible. 

En un generoso terreno donde antiguamente existía un vivero se plantea la casa para una joven familia. 
Debido a su anterior uso, el terreno se encuentra generosamente poblado de árboles tipo sombrilla japonesa, una especie delgada y alta que en el sitio aparece con una densidad casi equivalente a la maleza.

Cualquier intervención en el terreno condena a muchísimos de estos árboles a desaparecer, así que, para minimizar el daño, se opta por un esquema  lineal que corta el terreno en dos.  
Ambas mitades se mantienen como jardines, o pequeños bosques, hacia los cuales la casa se abre mediante una serie de ventanas de diferentes tamaños. 
El esquema de planta es muy abierto y permite que ambos jardines queden comunicados entre sí a través de la casa. 
El esquema de planta libre, apoyado por el gran número de ventanas en la casa busca que el exterior único del terreno continúe en el interior. 

Con el fin de mantener las tonalidades del contexto a la vez que se busca una gran economía constructiva se decide resolver la estructura de la casa con muros cargadores de ladrillo aparente, rigidizados por una serie de costillas que hacen eco de los numerosos árboles que existen en el terreno. 
La repetición y regularidad geométrica de la casa se aprovecha y las losas se solucionan con placas alveolares de concreto que se apoyan sobre los muros de ladrillo.

La operación da como resultado un edificio que por su materialidad y por la repetición de elementos verticales se confunde con su entorno, perdiéndose entre la profusa vegetación.