Proyecto

Monterrey, Nuevo León.

2013
Superfície:720m2

 

Arquitectura 
David Pedroza Castañeda
Colaboradores Arquitectura: Adriana Guisa Romero, Krystal Adaly Rosales

 

Casas HC. 

Así como desde la primera página de Crónica de una muerte anunciada conocemos el destino de Santiago Nasar, Al visitar el sitio concluímos que la naturaleza que nos maravilla tiene sus días contados. 
Las calles trazadas y pavimentadas anuncian el destino del bosque de yucas, árboles y arbustos de la región. 
La vegetación del lugar, unida a sus espectaculares montañas nos hace re-bautizar la zona del proyecto para huír de la idea de viviendas para la "élite" y sustituírla por la noción de que la vegetación desértica y los cerros del Fraile y las Mitras nos  regalan otra huasteca : La Huasteca Cumbres. 
El fin del paisaje, por la acción de las diferentes construcciones nos empuja a conservar una pequeña muestra del mismo. 
El esquema de la casa-patio se utiliza como una gigantesca caja de petri o lámina de vidrio de laboratorio al utilizar el jardín, a donde se vuelcan las áreas de la casa, para conservar una parte del paisaje.
Su tamaño permite alojar vegetación nativa de gran tamaño a la vez que facilita la vista de las montañas que rodean el fraccionamiento. 

Las grandes ventanas y terrazas conectan este jardín con el interior para que los habitantes de la casa estén siempre en contacto con la naturaleza.
La imagen exterior del edificio se consigue al utilizar la técnica constructiva de vigueta y bovedilla como pretexto de expresión plastica añadida a su gran velocidad de ejecución. 
La fachada deja expuesta la cerámica de este sistema para conseguir mayor calidez, combinado cerámica, concreto aparente con enlucidos blancos y madera. 

La combinación de materiales cálidos y la riqueza de los jardines comunica que el paisaje de desierto y montaña aún existe en el interior de las casas HC.