SCH

Monterrey, México.

2021-2025

Superficie: 850 m2

Construído

Arquitectura

David Pedroza Castañeda.

Colaboradores Arquitectura: Ariel Govea, Roberto Nuñez, Hugo Regalado, Alejandra Rodriguez.

Estructuras

Manuel Jezzini.

Construcción

P+0 Arquitectura (P más cero arquitectura)

David Pedroza Castañeda.

Colaboradores Construcción: Calixto Meza, Roberto Nuñez, Miguel Ramírez, HBG Construcciones (Hyaell Briones), ALHER (Alejandro Hernández), Rosa María Ceseñas, MACERO (Mario Acuña), Instalación y Recubrimiento de Madera (Sergio Durazo y Nora Torres), Athalia (Blanca Almaguer), Grupo Marpi (Carlos Pinillos), Solarfuel (Bruce McDermott), Albercas Treviño (Gerardo Treviño), Victor Biasi, Chimeneas Jaheza (Javier Hermosillo).

Fotografía

Onnis Luque (1-3,7-10,15-17).

Edmund Sumner (4-6,10,11,12,14,18-21)

SCH es la casa de una familia extendida ubicada en un terreno de montaña de pronunciada pendiente y densa vegetación. Su nombre reúne varios significados: corresponde a las iniciales de quienes la habitan, es el diminutivo de Schön, el nombre afectuoso con el que se bautiza, y alude, con cierto humor, al concepto que le da origen: “Section House” (SCH).

El apodo subraya que la sección genera la arquitectura. A partir de un esquema en corte que “busca el norte”, la vivienda orienta sus espacios hacia las mejores vistas y los vientos dominantes, mientras sus cubiertas al sur captan energía solar y recolectan agua de lluvia.

Esta estrategia responde simultáneamente a las condiciones ambientales del sitio. Además de enfrentar la escasez de agua y energía eléctrica y aprovechar la ventilación natural, la sección dirige la mirada hacia dos picos rocosos que enmarcan una sucesión de montañas, integrando el paisaje a la experiencia espacial.

La idea se materializa mediante una serie de cubiertas inclinadas de madera, orientadas para optimizar la captación solar. Estos volúmenes lineales se extruyen siguiendo las curvas de nivel en sentido oriente–poniente, adaptándose a la topografía y preservando el arbolado existente. Su ancho de 3.25 metros permite desarrollar espacios habitables que se acomodan entre los árboles.

Cuando el programa requiere espacios de mayor amplitud, los módulos se combinan para formar lucernarios en dientes de sierra. Su orientación permite la iluminación natural y alturas progresivas para control climático.

La necesidad de contener el terreno, conformar plataformas y resolver grandes claros se materializa en un basamento de concreto aparente sobre el que descansan las cubiertas inclinadas de madera, subrayando el contraste entre masividad y ligereza.

Salvo en la plataforma de estacionamiento y las rampas revestidas con piedra laja, los pavimentos de la vivienda, tanto interiores como exteriores, se resuelven mediante adoquines de madera, barro y sillar, reforzando la estética rústica de su entorno. 

La volumetría y la espacialidad de SCH surgen de la repetición de una sección elemental capaz de adaptarse a las condiciones topográficas, climáticas y programáticas del sitio. La sección deja de ser un instrumento de representación para convertirse en el sistema que organiza la arquitectura, define su expresión y fortalece el vínculo entre la vivienda y el paisaje que la contiene.